Cuando el estrés te llega

  • ¿El estrés te está haciendo tener menos paciencia con tus hijos?
    • Tómate el tiempo para hacer algo positivo y divertido con ellos.
    • Jueguen un juego. Salgan a caminar y observa lo alegres que saltan los charcos. Te recordará su dulzura y la conexión de amor que sientes por ellos.
  • ¿Mucho estrés?
    • Trata de incluir tiempo con tu pareja o amigos. Contar con alguien con quien puedas conversar, quejarte o reírte hará maravillas en tu vida.
    • ¡Únete a un grupo de crianza! Conversar con otros padres de familia puede reducir el estrés y te puede ayudar a hacer amistades nuevas que puedan ver todas las etapas y las edades de tus hijos.
    • ¡Movilízate! La actividad física es un gran calmante para el estrés.
  • Date prioridad, aún si es difícil hacerlo cuando eres padre de familia.
    • Levántate 15 minutos antes y disfruta del silencio frente a una taza de té antes de despertarse tu hijo y antes de que todos necesiten alistarse.
    • ¿Vas de compras sin tus hijos? Estaciona tu coche lejos de la tienda. Caminar y estar afuera te dará un poco de espacio y será bueno para tu salud física.

Por último, pero no menos importante…

Muchas familias viven en situaciones que generan estrés adicional debido a la discriminación, la desigualdad, los bajos ingresos, la falta de servicios para satisfacer sus necesidades, etc. Si las circunstancias de tu vida te están creando mucho estrés, busca recursos individuales o comunitarios que sean seguros y solidarios para que puedas recibir apoyo.

Si continúas luchando contra el estrés y éste interfiere con tu vida y tu capacidad de ser un buen padre o una buena madre, comunícate con un profesional. Habla con un médico o consejero para ver lo que te pueden recomendar.

El estrés se puede manejar

No importan las circunstancias, nadie vive sin estrés, especialmente los padres de familia. En la vida se espera cierto estrés, pero en demasía puede crear serios problemas. Lidia diariamente con tu estrés utilizando herramientas preventivas para que tanto tú como tu hijo crezcan y construyan una relación de amor saludable.